Ya no recuerdo la cantidad de veces que he soñado con "La Villa". A diferencia de algunos países, este término en Argentina tiene que ver con la pobreza, con la miseria y la marginalidad. Casas hechas con dos chapas, gente con hambre, gente con odio, delincuencia, y casi nada bueno.
Dentro del sueño, muchas veces me encuentro camino hacia algún lugar cuando aparezco repentinamente en las puertas de la villa. El sólo hecho de bordearla me paraliza, me inunda de pánico.
La primera vez, estaba andando en bicicleta y accidentalmente me metí en la primera calle paralela a la que la rodeaba. La calle se transformó en un pasillo de tierra cada vez más angosto y oscuro del que comenzaron aparecer, como enanos malditos, chicos de 10 años con piedras y armas en las manos.
Mientras mis pies pedaleaban cada vez más lentamente, los chicos me insultaban y me apedreaban. Cada piedra provocaba un dolor indescriptible. No era físico...era psíquico...Un dolor que nunca sentí, un llanto que nunca me imaginé, una sensación de muerte más allá de lo corporal.
Obviamente me desperté...no pude soportar lo que subconsciente me proponía.
Hoy volví a pasar por la calle que circunvala la villa. Sentí la presencia de esa maldad, la amenaza del maltrato y del abandono.
Si tuviese un plano de calles y barrios oníricos, juro que evitaría someterme a estas situaciones. Quizás avance con la cartografía de mis sueños...y quien sabe... encuentre alguna respuesta.
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