domingo, 25 de noviembre de 2007

EL CÓNDOR BEBÉ

Estabamos con mi padre y Luis Luque (un actor argentino) en la punta de un cerro bellísimo en la Patagonia.
Habíamos llegado a la cumbre y nos econtrabámos admirando el paisaje azul y fresco de los picos circundantes cuando, en la pequeña depresión que teníamos a nuestras espaldas, apareció un pichón de cóndor. Gris como las nubes, el pichón buscaba comida.
Mi viejo, con el rostro con el radiante como pocas veces, y con el oro reflejado sobre la sonrisa, le lanza un trozo de carne por detrás de Luis, que seguía contemplando el valle con aire extático.
El pichón engulló la carne y quedó a la espera tímida de otro bocado. Yo compartía la escena y el viento cómplice con mis compañeros de aventura, con mis compañeros de logro.

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